"Los mercados reciben con caídas la prohibición de las ventas en corto al descubierto
Merkel advierte de que "el euro está en peligro".- La moneda única amplía su descenso a 1,21 dólares.- El Ibex aumenta las pérdidas y amenaza con una nueva jornada de desplome ......Se denomina venta al descubierto a la operación que consiste en vender a plazo valores que no se tienen, con la expectativa de poder comprarlos posteriormente a un precio inferior."
O lo que es lo mismo: Vender una expectativa de compra de algo ajeno si baja el precio. La burbuja auténtica, que por lo menos hasta el 31 de Mayo ha sido prohibida. Así que fallando esta burbuja, explosionada por la regulación los efectos salpican a lo único que la insuflaba, la forma de pago, el medio con que la transacción se realiza, la moneda, el escape por donde la burbuja se desliza, pues también ofrecerá vender la moneda que no se tiene si baja de precio. Como aquí se ha dicho anteriormente, jugar a una lotería que compro si baja de precio y vendo si sube y sin pegar un tiro, sin comprar siquiera el billete, que no se tiene. Así se las ponían a Fernando VI.
Tener o no tener, esa es la cuestión. No lo tengo pero si me lo compras te lo vuelvo yo a comprar en el plazo de un día por un precio menor, de forma que (tu pierdes si baja el precio pero) ganas si sube en un día y vuelve a empezar la transacción.
Conjunto presdistigitador de comprador y vendedor para engordar el movimiento de mercado, que en el Reino Unido por ejemplo representa el 14% del PIB
De ahí que, más que prohibir ese tipo burbujeante de transacciones lo que se debería hacer es excluirlas absolutamente de los mercados, oficialmente, para que no figuren como no figuran en el PIB las transacciones de la economía sumergida. Si chamarileros son los que se dedican a la economía sumergida, chamarilera será y con mayor autenticidad aún la economía de oropel que brilla en semejantes apuestas.
miércoles, 19 de mayo de 2010
martes, 11 de mayo de 2010
PATENTE DE INVENCION P9501627
La presión hidraulica se trasmite por igual en todas direcciones. La patente de invención española P9501627 reivindica la transformación de la presión estática del agua, en esfuerzo torsional sobre un eje, mediante la interacción entre la diferencia de presiones y el efecto dinámico (tórico) originado por la presión transmitida al volumen hidraulico contenido en una bombona. La aplicación de esta inventiva aprovecha la presión estática contenida en el salto de agua de cualquier central electrica, (o de cualquier otra presión), al tansformar el potencial estático en esfuerzo torsional, dinámico, sobre el eje de la turbina, en la patente, bombona de presión hidraulica. En el estado actual de la industria existen varios ingenios (como el convertidor hidraulico de par) que son fáciles y económicos para adaptar a la invención. La fuente de energía, la presión aplicada al hidraulico, es por tanto la única fuente ecológica, económica y exenta, esto es, constante e independiente.
domingo, 9 de mayo de 2010
DESMONTANDO LA JUBILACION
ELPAIS.com >SociedadREPORTAJE: Vida&artes LA SOSTENIBILIDAD DEL ESTADO DE BIENESTAR 5. PENSIONES
Urge un cambio en las pensiones
La demografía y la presión de los mercados obligan a revisar el sistema - La edad de retiro y los años de cómputo para calcular la prestación están a debate
Desmontando la jubilación. Todo el mundo está de acuerdo en que el problema existe pero difieren en la forma y el tiempo para abordarlo. De entrada es un tanto anodino el planteamiento: como si se dijera que el problema del gran terremoto existe pero se difiere la forma y el tiempo de precaverlo. Pero, aceptando el análisis incisivo del reportaje e incidiendo un poquito más en el mismo, se entrevé cierta precariedad con los argumentos argüidos. Se dice por ejemplo que “el número de pensionistas casi se duplicará de aquí a 30 años” (deducción derivada de que) “en los albores de la democracia había en España cuatro millones de jubilados, que en poco más de 30 años se han duplicado con creces, hasta sumar 8,6 millones”. Además, que “en 2060 los mayores de 65 años representarán el 59% sobre el total de activos”, admite una severa corrección pues si ahora el colectivo de mayores de 65, jubilados se entiende, representa el 5% de la población y el 10% de la población activa, la estimación de que sea el 59% tras dos períodos de treinta años tomados de partida se revela cuando menos contra-estadístico. Si abundando en la tesis de urgente reforma se arguye que “ la cuantía de la prestación se ha multiplicado por 10” (en 30 años) se introduce un elemento irrelevante y asustadizo pues no se incluye el IPC que es muy superior al de hace 30 años y siguiendo su inercia llegará a una pensión en el 2060 del 30% de la actual. Menos mal que no se vive tanto y no hay mal que 100 años dure. Concluyendo: que “si nada cambia, el excedente durará hasta 2023” es alegar la situación dentro de 13 años, sin el correctivo proveedor que establece la argumentación de “tras perder dos millones de cotizantes por la crisis y seguir sumando pensionistas, la Seguridad Social arrojó en marzo un superávit equivalente al 0,56% del PIB” de que el reportaje no da explicación alguna. Por lo que después de tan sesudo reportaje lo único que queda claro es que si la edad de jubilación fuese obligatoria a los 65 y cada jubilado percibiese una pensión proporcional al tiempo cotizado, no a la base de cotización, el período activo laboral se decantaría de la especulación administrativa y sobre todo del empleo del trabajo como inversión especuladora.
En otros términos, que 10,15,20,30 años de trabajo sea el premio de una pensión correspondiente al tiempo transcurrido y no a la base de cotización establecida por el empleador y empleado para obtener un pensión máxima. 35 años de cotización generan una pensión del doble del salario mínimo mientras 10 años de cotización de acuerdo con el empleador y el empleado generan pensiones de lujo. El que quiera obtener pensiones de esta clase que invierta en otro sitio, pero no en el sistema de prevención de la seguridad social.
Urge un cambio en las pensiones
La demografía y la presión de los mercados obligan a revisar el sistema - La edad de retiro y los años de cómputo para calcular la prestación están a debate
Desmontando la jubilación. Todo el mundo está de acuerdo en que el problema existe pero difieren en la forma y el tiempo para abordarlo. De entrada es un tanto anodino el planteamiento: como si se dijera que el problema del gran terremoto existe pero se difiere la forma y el tiempo de precaverlo. Pero, aceptando el análisis incisivo del reportaje e incidiendo un poquito más en el mismo, se entrevé cierta precariedad con los argumentos argüidos. Se dice por ejemplo que “el número de pensionistas casi se duplicará de aquí a 30 años” (deducción derivada de que) “en los albores de la democracia había en España cuatro millones de jubilados, que en poco más de 30 años se han duplicado con creces, hasta sumar 8,6 millones”. Además, que “en 2060 los mayores de 65 años representarán el 59% sobre el total de activos”, admite una severa corrección pues si ahora el colectivo de mayores de 65, jubilados se entiende, representa el 5% de la población y el 10% de la población activa, la estimación de que sea el 59% tras dos períodos de treinta años tomados de partida se revela cuando menos contra-estadístico. Si abundando en la tesis de urgente reforma se arguye que “ la cuantía de la prestación se ha multiplicado por 10” (en 30 años) se introduce un elemento irrelevante y asustadizo pues no se incluye el IPC que es muy superior al de hace 30 años y siguiendo su inercia llegará a una pensión en el 2060 del 30% de la actual. Menos mal que no se vive tanto y no hay mal que 100 años dure. Concluyendo: que “si nada cambia, el excedente durará hasta 2023” es alegar la situación dentro de 13 años, sin el correctivo proveedor que establece la argumentación de “tras perder dos millones de cotizantes por la crisis y seguir sumando pensionistas, la Seguridad Social arrojó en marzo un superávit equivalente al 0,56% del PIB” de que el reportaje no da explicación alguna. Por lo que después de tan sesudo reportaje lo único que queda claro es que si la edad de jubilación fuese obligatoria a los 65 y cada jubilado percibiese una pensión proporcional al tiempo cotizado, no a la base de cotización, el período activo laboral se decantaría de la especulación administrativa y sobre todo del empleo del trabajo como inversión especuladora.
En otros términos, que 10,15,20,30 años de trabajo sea el premio de una pensión correspondiente al tiempo transcurrido y no a la base de cotización establecida por el empleador y empleado para obtener un pensión máxima. 35 años de cotización generan una pensión del doble del salario mínimo mientras 10 años de cotización de acuerdo con el empleador y el empleado generan pensiones de lujo. El que quiera obtener pensiones de esta clase que invierta en otro sitio, pero no en el sistema de prevención de la seguridad social.
domingo, 7 de marzo de 2010
LOS TOROS Y LA SER y elpais.com
“Una cosa es educación y otra cosa muy distinta mansedumbre” es la frase que se le ha oído por las ondas a Monolo Molés, cadena SER, en la media hora que le ha durado el programa esta noche fatídica que ha coincidido con Hollywood, la entrega de los Oscar, la fiesta de la alfombra roja y los trajes y los cotilleos y los premios de la Academia.
El recorte de emisión ha sido toda una Filípica analista sobre la abolición de las corridas de toros que se está tramitando en el Parlamento catalán.
Han intervenido el presidente de Extremadura y un diputado del Grupo Popular en el Parlamento europeo. Interés económico y la votación abolicionista del PSOE en Europa han sido los argumentos esgrimidos por los participantes. Al director del programa se le ha oído decir que "no ha votado nunca al PP hasta ahora", aludiendo a la cuestión política entablada sobre los toros por las izquierdas independentistas catalanas y algunos socialistas catalanes y procatalanes como el presidente Zapatero.
La cuestión abolicionista de los toros en Cataluña ha recopilado intervenciones múltiples de personalidades relevantes entre filósofos y científicos, como mi dilecto Jorge Wassenberger, a pesar de su intervención simplista y taurinamente marrullera con los trastos de matar en el Parlamento
La frase del director diferenciando educación y mansedumbre es lo que me hace regurgitar estas líneas, cuidando la educación de no salpicar a nadie.
Que los toros sufran no es ningún argumento dirimente de la cuestión,en términos cientifícos y filosóficos, porque el sufrimiento es congénito al ser humano. Por el hecho de que se sufre no se puede dejar de vivir y si la vida es un sufrimiento se tratará de paliarlo porque es imposible suprimirlo. La única forma de suprimir lo que no se puede suprimir es suprimir la supresión y de esa forma entrar en la materia que se discute.
Y es que lo que se argumenta a favor de la abolición de la corrida de toros en Cataluña, evitar el sufrimiento del animal, otorga al toro una exclusión de la rémora del sufrimiento congénito al ser humano. Por lo que se debería proponer en consecuencia, como se hace en los humanos, un paliativo para el sufrimiento del animal, si no se quiere conceder al toro un pedestal intocable, como al becerro de oro israelí, pues en ese caso, se trataría de una cuestión totémica, de hombres contra dioses, esencia mitología griega y de la civilización actual.
Que se oigan en la polémica argumentos como que la fiesta es parte de la cultura española, parece obvio, por lo que habría que restringir la discusión a la consideración de español, catalán, andaluz, gallego, murciano o llevado al límite, a dilucidar si la corrida, la fiesta del toro, es cretense, a ver quién es el que se llevaba el gato al agua en acerbo cultural, una cuestión esta, que se sale del análisis científico-filósfico de la abolición. El ruido que levanta tanta polémica será estridente si no hay nadie que imponga educación y mansedumbre.
Desde esta perspectiva se transluce que la abolición de la corrida de toros, más que un propósito plausible de impedir el maltrato del animal, se perfila como un fanatismo irredento que trata de imponer una religión. Y como se comprenderá la miscelánea sobre los dogmas, la moral y la costumbre es interminable. Para argumentar quién dice una cosa y hace otra, o aquí digo digo o mejor, digo diego, están las tertulias y por lo visto y oido, también el Parlamento.
Tertulia y programa de toros que te hace levantar de la cama para regurgitar estas líneas con mansedumbre, como el toro manso que no vale para el matador y debería ser devuelto educadamente a los corrales.
Si para lanzar un exabrupto, perfectamente legítimo, contra la abolición de la corrida de toros se dice que una cosa es educación y otra mansedumbre, la educación se da por supuesto obviada pero la mansedumbre maltratada.
Una última coletilla al director. Si Zapatero, a pesar de ser culé, vota antitaurino, será por su condición de presidente de todos los españoles, taurinos y antitaurinos, por lo que tiene que comportarse con educación y la mansedumbre necesaria para citar, parar y mandar, proceso esencial para entender la tauromaquia.
El recorte de emisión ha sido toda una Filípica analista sobre la abolición de las corridas de toros que se está tramitando en el Parlamento catalán.
Han intervenido el presidente de Extremadura y un diputado del Grupo Popular en el Parlamento europeo. Interés económico y la votación abolicionista del PSOE en Europa han sido los argumentos esgrimidos por los participantes. Al director del programa se le ha oído decir que "no ha votado nunca al PP hasta ahora", aludiendo a la cuestión política entablada sobre los toros por las izquierdas independentistas catalanas y algunos socialistas catalanes y procatalanes como el presidente Zapatero.
La cuestión abolicionista de los toros en Cataluña ha recopilado intervenciones múltiples de personalidades relevantes entre filósofos y científicos, como mi dilecto Jorge Wassenberger, a pesar de su intervención simplista y taurinamente marrullera con los trastos de matar en el Parlamento
La frase del director diferenciando educación y mansedumbre es lo que me hace regurgitar estas líneas, cuidando la educación de no salpicar a nadie.
Que los toros sufran no es ningún argumento dirimente de la cuestión,en términos cientifícos y filosóficos, porque el sufrimiento es congénito al ser humano. Por el hecho de que se sufre no se puede dejar de vivir y si la vida es un sufrimiento se tratará de paliarlo porque es imposible suprimirlo. La única forma de suprimir lo que no se puede suprimir es suprimir la supresión y de esa forma entrar en la materia que se discute.
Y es que lo que se argumenta a favor de la abolición de la corrida de toros en Cataluña, evitar el sufrimiento del animal, otorga al toro una exclusión de la rémora del sufrimiento congénito al ser humano. Por lo que se debería proponer en consecuencia, como se hace en los humanos, un paliativo para el sufrimiento del animal, si no se quiere conceder al toro un pedestal intocable, como al becerro de oro israelí, pues en ese caso, se trataría de una cuestión totémica, de hombres contra dioses, esencia mitología griega y de la civilización actual.
Que se oigan en la polémica argumentos como que la fiesta es parte de la cultura española, parece obvio, por lo que habría que restringir la discusión a la consideración de español, catalán, andaluz, gallego, murciano o llevado al límite, a dilucidar si la corrida, la fiesta del toro, es cretense, a ver quién es el que se llevaba el gato al agua en acerbo cultural, una cuestión esta, que se sale del análisis científico-filósfico de la abolición. El ruido que levanta tanta polémica será estridente si no hay nadie que imponga educación y mansedumbre.
Desde esta perspectiva se transluce que la abolición de la corrida de toros, más que un propósito plausible de impedir el maltrato del animal, se perfila como un fanatismo irredento que trata de imponer una religión. Y como se comprenderá la miscelánea sobre los dogmas, la moral y la costumbre es interminable. Para argumentar quién dice una cosa y hace otra, o aquí digo digo o mejor, digo diego, están las tertulias y por lo visto y oido, también el Parlamento.
Tertulia y programa de toros que te hace levantar de la cama para regurgitar estas líneas con mansedumbre, como el toro manso que no vale para el matador y debería ser devuelto educadamente a los corrales.
Si para lanzar un exabrupto, perfectamente legítimo, contra la abolición de la corrida de toros se dice que una cosa es educación y otra mansedumbre, la educación se da por supuesto obviada pero la mansedumbre maltratada.
Una última coletilla al director. Si Zapatero, a pesar de ser culé, vota antitaurino, será por su condición de presidente de todos los españoles, taurinos y antitaurinos, por lo que tiene que comportarse con educación y la mansedumbre necesaria para citar, parar y mandar, proceso esencial para entender la tauromaquia.
ALOPATICOS Y HOMEOPATICOS ELPAIS.COM 06/03/2010
La cuestión es bien sencilla. Entre un medicamento alopático y uno homeopático, me quedo con el segundo, porque el alopático, como otro remedio diferente al problema del que se trate, es lo que se llama en comunicación "salirse por peteneras", que será muy sugestivo pero nada practico. O lo que es lo mismo, el tratamiento alopático es como querer apretar o desaflojar un tornillo sin la llave propia de su misma medida. Y es que las ciencias adelantan....eso....una barbaridad.....de bárbaro...alocado.
Venezuela y los etarras ELPAIS.COM 07/02/2010
"Arturo José Cubillas Fontán espera que la ola pase" sic en este diario el link de este reportaje. Buen motivo para el silencio de Chaves después de tanta perorata. En él se lee también que los etarras fueron presentados como técnicos en nuevos explosivos, sic, argumento que utilizan los rescoldos del 11-M para poner a los etarras en primer lugar de la masacre, como si fuesen ellos los únicos expertos en explosivos. Lo pudieron hacer, pero no les toca ese dudoso honor pues con afirmar ser experto en una cosa, no se concede a nadie la exclusividad de su arrogancia.
jueves, 25 de febrero de 2010
JUBILACIONES Y SUS TEJEMANEJES
Si se piensa aumentar la edad de la jubilación será porque se pone en tela de juicio la suficiencia del sistema de pensiones, es decir, que se piensa cerrar el grifo de jubilados, para que la caja congele el gasto y , ya se sabe, si se saca de la caja menos dinero que el previsto, la caja engorda. Lo malo de la cuestión es que tarde o temprano ese sistema de congelar el gasto (porque no van a venir a cobrar aquellos cuya espera prevista al cobro no se va a producir) no es definitivo, por ser cíclico, porque indudablemente si el engorde de la caja depende exclusivamente del cierre del grifo, como al final habrá que abrirlo (porque no vamos a poner la muerte como edad de jubilación), se volverá a plantear la cuestión y se volvera a poner en tela de juicio la edad.
Así que reducida a ese punto concretísimo de caja el problema habrá que tratarlo con técnica de cerrajero, sin especulación ni ingenierías economicistas. Y esa técnica de cerrajero consiste en que si hay dos en la caja pero hay que pagar tres, la caja no se abre para pagar, se abre solo para meter, hasta que llegue a tres para volverla a abrir. Los que esperando cobrar no cobran, no pierden su crédito con la caja, sino solamente el uso del efectivo en un tiempo previsto. La cuestión por tanto no es de crédito, no es de que no va ver cotizantes, ingresos, sino de los tiempos de recuperación del efectivo. Es el nudo gordiano, que queda todavía sin alejandros que lo corten. Separar crédito y efectivo esa es la cuestión; porque las ingenierias economicistas, las recensiones, las debacles financieras son eso, pérdida de efectivo-crédito-efectivo. El crédito se tenía porque se decía que se tenía efectivo y como el efectivo se evapora, ya por robo, hurto o simplemente por devaluación especulativa, el crédito se cayó por los suelos sin valor alguno.
Aquel que pueda, que rompa ese nudo gordiano......pues a mi me falta la espada.
Así que reducida a ese punto concretísimo de caja el problema habrá que tratarlo con técnica de cerrajero, sin especulación ni ingenierías economicistas. Y esa técnica de cerrajero consiste en que si hay dos en la caja pero hay que pagar tres, la caja no se abre para pagar, se abre solo para meter, hasta que llegue a tres para volverla a abrir. Los que esperando cobrar no cobran, no pierden su crédito con la caja, sino solamente el uso del efectivo en un tiempo previsto. La cuestión por tanto no es de crédito, no es de que no va ver cotizantes, ingresos, sino de los tiempos de recuperación del efectivo. Es el nudo gordiano, que queda todavía sin alejandros que lo corten. Separar crédito y efectivo esa es la cuestión; porque las ingenierias economicistas, las recensiones, las debacles financieras son eso, pérdida de efectivo-crédito-efectivo. El crédito se tenía porque se decía que se tenía efectivo y como el efectivo se evapora, ya por robo, hurto o simplemente por devaluación especulativa, el crédito se cayó por los suelos sin valor alguno.
Aquel que pueda, que rompa ese nudo gordiano......pues a mi me falta la espada.
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